Picasso y la fotografía, un relato privado

Se exponen 90 fotos de Quinn y Villers, amigos del artista

Picasso y la fotografía, un nuevo acercamiento al artista
Picasso y la fotografía, un nuevo acercamiento al artista (foto: Ansa)
21:25, 08 julROMARedacción ANSA

(ANSA) - ROMA, 8 JUL - "Picasso y la fotografía: los años de la madurez" es la muestra con imágenes tomadas por dos fotógrafos y amigos del genio malagueño, Edward Quienn y André Villers, en la que se exhibe a un artista más íntimo, familiar, sorprendente y en muchos casos desconocido.
    Se trata de una exposición dedicada al famoso artista (1881-1973) y que se puede disfrutar en el Palacio Merulana, en Roma, hasta el 25 de agosto.
    La muestra cuenta con fotografías de entre 1951-1973 y con las que se hace un recorrido inédito por la vida de Picasso como hombre y como artista.
    La exposición está integrada por cerca de 90 fotografías de Villers y Quinn -propiedad del fondo del coleccionista luxemburgués Guy Ludovissy, administrado por el Reial Cercle Artístic de Barcelona- quienes gracias a la confianza que tenían con el pintor pudieron captar instantes de su vida cotidiana día a día.
    Allí se puede ver a un Pablo Picasso en la maravillosa confusión de su atelier, rodeado de lienzos y pinceles, con la intención de observar una de sus obras maestras, o un retrato al lado de su esposa Jaqueline Roque, o mientras juega como un niño a interpretar a Popeye. El proyecto de la exposición -curado por J. Abello Juanpere, J. Fèlix Bentz, M. Ancora- propone una historia multifacética y poco común de Pablo Picasso, que brinda al público la oportunidad de navegar en un entorno privado y familiar, en el mundo secreto de un artista de talla mundial, uno de los protagonistas más importantes de la historia del arte.
    Gran mérito es el haber hecho posible la exposición, por primera vez en Italia, compuesta por 34 fotos de André Villers y 94 obras de Edward Quinn: gracias a estas obras, se puede abrir una comparación sin precedentes entre los trabajos de los dos fotógrafos que estuvieron al lado del gran maestro español y que lograron capturar numerosos momentos de la vida diaria.
    Después de todo, Quinn y Villers se hicieron amigos íntimos de Picasso y sus confidentes y pudieron observar de cerca las últimas décadas de la vida del artista compartiendo sus emociones y sus reflexiones. Nacida de la sinergia entre la Fundación Elena y Claudio Cerasi y CoopCulture, la exposición ofrece al público retratos inolvidables, curiosos e inesperados de Picasso, que también refleja la mirada cuidadosa y participativa de dos importantes fotógrafos.
    Muchos temas surgen en un viaje en profundidad, que se extiende a lo largo de seis secciones y alrededor de 90 fotografías: los momentos de intimidad y los impulsos de la investigación creativa, la personalidad de Picasso, su inspiración y humanidad, las relaciones con la familia, juego y la parodia a través de la máscara y el disfraz, el estudio y el trabajo continuo, pero también el vínculo con Quinn y Villers.
    En la exposición también se muestra las obsesiones del maestro, las manías, la conciencia del vínculo firme entre los hechos diarios, el comportamiento y el éxito de su propio arte.
    (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en