Meteórico avance de mini-órganos de probeta

La nueva frontera de la ciencia, para combatir enfermedades

El último adelanto: creación de mini-cerebros en laboratorio.
El último adelanto: creación de mini-cerebros en laboratorio. (foto: Ansa)
14:58, 07 eneROMARedacción ANSA

(ANSA) - ROMA, 7 ENE - Desde el 25 de abril de 2007 cuando fue creada la primera córnea artificial, el desarrollo de los llamados organoides se disparó y creó una nueva frontera en el combate de las enfermedades. En 10 años, gracias a las células madre, investigadores de todo el mundo han logrado reconstruir la versión en miniatura del hígado, el corazón y muchos otros órganos del cuerpo humano e incluso de tumores.
    Un gran logro en ese terreno es el estómago, o más bien, el envoltorio de su parte más ancha, la del cuerpo y el fondo, capaz de producir ácidos y enzimas digestivas.
    Un objetivo alcanzado por el mismo grupo de investigación de Hospital Infantil de Cincinnati, Estados Unidos, que hace dos años cultivó en laboratorio el primer estómago, más precisamente la parte terminal de ese órgano, el antro.
    Lo que se ha obtenido en laboratorio, debe tenerse en cuenta, no es un verdadero y propio cuerpo, sino, de hecho, una versión en miniatura, un mini-órgano u organoide, como lo llaman los especialistas.
    Los organoides son una nueva frontera de la ciencia, lo que podría convertirse en una forma viable de generación de órganos para trasplante y sustituir a los animales de laboratorio. Su nacimiento se remonta a principios de 1900, cuando algunos experimentos mostraron que las células esponjas, organismos multicelulares muy simples, tienen la capacidad de auto-organizarse, incluso si son retiradas por completo del organismo de origen. Pero hubo que esperar hasta 2007 para contar con el primer organoide. Entonces fue una córnea artificial, cultivada en la Universidad de Granada; España, a partir de células madre de conejo. En 2013, investigadores de la Universidad de Yokohama, Japón, elaboraron en el laboratorio, siempre a partir de células madre obtenidas de un hígado humano, la reprogramación de células adultas y, a continuación, las trasplantaron en ratones. Un año después en el Instituto Karolinska, Suecia, se plasmó el primer esófago, "cultivado" de células madre y se lo implantó a una rata. El órgano funciona hoy a la perfección en ese organismo, gracias a la regeneración de las conexiones nerviosas, músculos y vasos sanguíneos. En 2015 la universidad de Kyoto, Japón, creo el primer cartílago que fue capaz de reparar daños de osteo-artritis, siempre partiendo de células madre adultas, mientras en la Universidad de California Berkeley logró reproducir un corazón humano en miniatura en un microchip. Un cuerpo "artificial" en 3D a partir del uso de células madre, que late como un corazón humano. Y no fue todo, ese mismo año el Wellcome Trust Sanger Institute de Cambridge, Inglaterra, desarrolló tumores-organoides, abriendo el camino a tratamientos adaptados para el cáncer, mientras que los Instituto Nacional de Salud (NIH) estadounidenses instaló el primer chip en una placenta, para estudiar el paso de los nutrientes de la madre al feto.
    Asimismo, el Hospital de Mujeres de Boston, de nuevo en 2015, investigó dos enfermedades comunes de los riñones con mini-órganos en miniatura desarrollados especialmente en el laboratorio mediante la combinación del uso de células madre con las técnicas de "reescritura" del ADN. En tanto, el Instituto Riken de Japón se las arregla para hacer el primer cuero cabelludo artificial completo, con folículos pilosos y glándulas sebáceas, mientras que en 2016, Howard Hughes Institute de Estados Unidos obtiene un mini-cerebro en un tubo de ensayo, un "laboratorios viviente" para experimentar con drogas y el estudio de enfermedades neurológicas, tales como el Alzheimer y la esquizofrenia. La última gran proeza conocida en este campo.
    Un meteórico recorrido, una carrera que no tiene límite en pos de la salud. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en