Testimonio clave matanza de jesuitas de 1989

Unica testigo señala al Ejército como culpable, publican libro

11:57, 16 novSAN SALVADORRedacción ANSA
(ANSA) - SAN SALVADOR, 16 NOV - A 30 años de los hechos, el relato de Lucía Cerna, clave para vincular al Ejército de El Salvador con la masacre de seis padres jesuitas y dos mujeres en noviembre de 1989, fue publicado por primera vez en español por la Universidad Centroamericana (UCA).
    Las autoridades de la UCA, junto a la coautora del texto Mary Jo Ignoffo, presentaron el libro, que está a la venta bajo el sello editorial de la universidad jesuita.
    "El libro es el relato valiente de una mujer que desmontó la mentira", dijo durante la presentación esta semana el vicerrector de Proyección Social de la UCA, Omar Serrano.
    Recordó que los "responsables intelectuales" del crimen, que "todavía están en la impunidad", ordenaron a los militares que ejecutaron la masacre "no dejar testigos".
    Pero "los militares se equivocaron, porque hubo una testigo que los vio entrar y salir. Lo maravilloso de esta testigo es que tuvo la valentía de decir la verdad", acotó Serrano.
    Cerna era empleada de la UCA y vivía en Soyapango, una zona de intensos combates entre la guerrilla y el Ejército salvadoreño en aquella época, por lo que buscó refugió en la universidad.
    El 11 de noviembre de 1989, el insurgente Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) lanzó su ofensiva "Hasta el tope" en la capital de El Salvador.
    La escritora Ignoffo relató que conoció a Cerna hace unos 30 años en Estados Unidos, pero no fue hasta 20 años después de conocerse cuando le relató su experiencia.
    "En cuanto Lucía me contó lo que le había pasado sentí la necesidad de contarlo", sostuvo la coautora del libro, quien recordó que tardó dos años en compilar la historia de la testigo.
    Ignoffo, historiadora y maestra en comunicaciones de profesión, aprovechó su visita a El Salvador para entregar una copia a la UCA de los archivos en audio y video de las entrevistas con Cerna.
    José María Tojeira, ex provincial de la Compañía de Jesús en Centroamérica y uno de los principales impulsores del proceso penal por la masacre, aseguró que el relato de Cerna fue clave para vincular a los militares con los asesinatos.
    Relató que antes del mediodía del 16 de noviembre de 1989 sostuvo una reunión con el entonces presidente del país, Alfredo Cristiani, y que en ese momento tenían la "convicción de que los militares habían asesinado a los jesuitas", en parte por el relato de Cerna.
    También lamentó la "manipulación" a la que se prestaron algunas embajadas en El Salvador entonces, principalmente la de Estados Unidos, que tenía como embajador a William Walker.
    El 16 de noviembre de 1989, un escuadrón del batallón de elite Atlacatl del Ejército irrumpió en el campus de UCA y mató a los españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Amando López y Juan Ramón Moreno y al salvadoreño Joaquín López, todos jesuitas.
    También fueron asesinadas Elba Ramos, colaboradora de los religiosos, y su hija adolescente Celina.
    Por denunciar las condiciones de pobreza y marginación, así como abusos a los derechos humanos en un país en guerra, los sacerdotes de la UCA eran considerados "izquierdistas" por los gobiernos de turno, los militares y la oligarquía del país.
    Los llamados "mártires de la UCA" serán recordados este sábado con eventos culturales y una vigilia.
    En julio de 2016 la Sala de lo Constitucional anuló la ley de amnistía suscrita en 1993 por el Congreso, tras el final de la guerra, en 1992. Ese fallo fue la ventana para que tribunales del país abrieran causas pendientes, incluida la de los jesuitas.
    En abril de 2018 una Corte de Paz ordenó la reapertura del proceso para determinar la autoría intelectual, sin que hasta la fecha se hayan dado avances.
    Por este crimen únicamente está encarcelado el coronel Guillermo Benavides, condenado a 30 años de prisión en 1991 y a quien la Corte Suprema le ha negado el indulto y conmutación de la pena. Otro militar involucrado en el caso, Inocente Montano, está detenido en España, a donde fue extraditado desde Estados Unidos para seguirle un juicio en tribunales de ese país europeo. La fiscalía pide una condena de 30 años por la muerte de cada uno de los cinco religiosos españoles, 150 años en total, según reportó en mayo de este año el diario El País. (ANSA).
   

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