Vettel no se rinde

Sebastian Vettel (foto: ANSA)
15:36, 08 novSAN PABLORedacción ANSA

    (ANSA) - SAN PABLO, 8 NOV - "Quedan dos carreras más y me gustaría ganarlas", afirmó el alemán Sebastian Vettel, quien lejos de deprimirse por la consagración anticipada del británico Lewis Hamilton sigue dispuesto a dar batalla.
    El piloto de Mercedes saldrá a pista en Interlagos como flamante pentacampeón de la Fórmula 1, pero la Copa de Constructores aún no se definió y esa es suficiente razón como para motivar al de Ferrari, su escolta en el certamen.
    "No veo la hora de salir a pista", confiesa Vettel con entusiasmo a pesar del mal trago que podría significar el haber tenido que resignarse el volver a ver a Hamilton en la cima de la categoría.
    Un Hamilton que, por otra parte, tampoco se muestra satisfecho y anticipa una dura batalla para que Mercedes también repita el título que él se aseguró de antemano en el pasado GP de México.
    "Queremos hacer lo mejor en estas dos competencias y trataremos de superar a nuestros principales rivales", advierte Vettel en la previa del inicio de las actividades en el GP de Brasil.
    El alemán cometió un par de errores garrafales que lo marginaron prematuramente de la pelea por el título y debe sentir que dejó escapar una oportunidad, pero para el balance habrá tiempo luego del GP de Abu Dhabi que cerrará la temporada.
    "No creo que este sea el momento correcto para sacar conclusiones porque, además, el campeonato no está cerrado por completo todavía", explicó Vettel, que tuvo un arranque de temporada arrasador, pero luego fue cediendo terreno.
    "Algunas cosas salieron como esperábamos, aunque obviamente otras no. Debemos solucionar esos errores y aprender de ellos para que no se repitan", completó con tono bastante autocrítico el alemán.
    En similar sintonía, el finlandés Kimi Raikkonen saldrá a pista para sus últimos dos Grandes Premios como piloto de Ferrari, pues a fin de temporada pasará a Sauber en una especie de enroque con el monegasco Charles Leclerc.
    "La Copa de Constructores es probablemente el título más importante para los equipos, sobre todos para aquellos 'oficiales', y daremos todo por lograrla", prometió el último campeón que festejó Ferrari allá por 2007.
    "No estamos en la mejor posición, pero todavía tenemos margen para pelear y lo haremos", completó el finlandés.
    "No nos rendimos y vamos a pelear hasta el final porque, a esta altura, es un deber hacerlo", coincidió Maurizio Arrivabene, jefe de la escudería italiana.
    En la víspera, Hamilton había advertido que no llegó a Interlagos para gozar de unas vacaciones, sino para ayudar a Mercedes también a conquistar el mundial de Constructores, donde el equipo alemán manda con 585 puntos contra 530 de Ferrari.
    El británico sólo cantó victoria en Brasil en 2016, pero guarda gratos recuerdos de este trazado, "uno de los más demandantes del calendario", porque aquí festejó su primera corona en la Fórmula 1 en 2008, con McLaren-Mercedes.
    Tenía sólo 23 años y terminó quinto en carrera, con lo cual superó por apenas un punto al local Felipe Massa, que corría con Ferrari y vio como se le escurría el título de entre las manos en su propia casa.
    Vettel festejó hace un año, como ya lo había hecho en 2010 y 2013 y como espera volver a hacerlo este domingo, pues sería una gran receta para paliar el dolor de una nueva consagración postergada como piloto de Ferrari.
    El futuro dirá si podrá alcanzar la marca lograda por Hamilton y por el recordado argentino Juan Manuel Fangio y acortar distancias con el record que sigue en poder de su compatriota Michael Schumacher, séptuple campeón mundial.
    Un futuro que dijo presente hoy en la conferencia de prensa, a la que concurrieron el neocelandés Brendon Hartley (Toro Rosso), el belga Stoffel Vandoorne (McLaren), el canadiense Lance Stroll (Williams) y el danés Kevin Magnussen (Haas).
    También estuvo el sueco Marcus Ericsson, piloto de Sauber cuyo futuro no estará vinculado a la Fórmula 1 sin a la Indycar, categoría que eligió para continuar con su carrera profesional después de "cinco años maravillosos, pero también difíciles".
    "No es un adiós al Circus, del cual me llevo una gran experiencia acumulada", explicó el sueco que seguirá ligado a Sauber como piloto de reserva mientras prueba suerte en la Indycar, "una categoría que parece ser muy divertida", dice.
    (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en