Zonas fronterizas bajo gobierno del terror

ELN y disidentes FARC someten a colombianos y venezolanos, HRW

13:11, 22 eneBOGOTARedacción ANSA
(ANSA) - BOGOTA, 22 ENE - El grupo guerrillero ELN y las disidencias de las FARC ejercen un control brutal de sangre y miedo en el departamento colombiano de Arauca y en el estado venezolano de Apure, reveló la ONG Human Rights Watch (HRW), en un informe divulgado este miércoles.
    Estos grupos "imponen sus propias reglas" y se aseguran de su cumplimiento mediante amenazas a ambos lados de la frontera y quienes no las "obedecen" reciben "castigos", "multas", son obligados a realizar "trabajos forzados" o asesinados, "los residentes viven aterrorizados", describió el estudio.
    El control sobre la población lo ejercen mediante intimidaciones, secuestros, reclutamiento de menores de edad, violencia sexual, trata de personas, sembrando minas y acabado con la vida de quienes se oponga a su gobierno de terror.
    Los actos son cometidos, según la organización defensora de derechos humanos asentada en Washington, por los grupos colombianos Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los disidentes del autodenominado "Frente Décimo Martín Villa", y hasta por los venezolanos las Fuerzas Patrióticas de Liberación Nacional (FPLN), que la ONG vincula de manera "estrecha" con "autoridades venezolanas en Apure".
    Bajo la dictadura ilegal y atroz de estos grupos, los ciudadanos de esas dos regiones deben obedecer toques de queda y admitir estrictas reglas que afectan su vida cotidiana o de supervivencia, bajo la amenaza constante de parte de los miembros de esos grupos, para quienes no aplican sus propias normas ni leyes.
    El papel de las autoridades del lado colombiano, describe HRW, se limita a proteger los pozos petroleros y en general la industria de hidrocarburos; mientras que en Venezuela estos grupos "tienen mucha más libertad de acción".
    "Un policía indicó a Human Rights Watch que en las zonas restantes los guerrilleros "son la policía", dijo el informe en un aparte.
    "En vez de enfrentarlos, las fuerzas de seguridad venezolanas y las autoridades locales han actuado en connivencia con los grupos armados en al menos algunos casos, según numerosas fuentes que entrevistamos", dijo el informe que consultó a 105 personas de las dos naciones, desde refugiados venezolanos hasta funcionarios colombianos.
    Los venezolanos son los más vulnerables en este entorno de distópico por su condición de refugiados, lo que los convierte en presa fácil de los intereses y violencia de esos grupos y en objeto de xenofobia por parte de los colombianos en Arauca, que los señalan de ser portadores de todo tipo de males.
    La violencia contra los venezolanos es tan fiera que entre enero y noviembre del año anterior unos 30 ciudadanos de ese país fueron asesinados en Arauca por "violar" las "normas" establecidas por esos grupos, que dicen combatir desde el robo hasta la violencia sexual, dijo el estudio.
    Añadió que datos del Instituto de Medicina Legal, dieron cuenta de al menos 97 asesinatos ocurridos entre enero y noviembre de 2019 cometidos por el ELN y los renegados de las FARC; mientras que del lado venezolano la falta de estadísticas impidió medir la "verdadera magnitud" de lo que ocurre allí.
    El estudio será presentado este miércoles en Bogotá por José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, que hoy lamentó que la "presencia del Estado" colombiano sea "mínima" en Arauca y señaló a la Guardia Venezolana de cooperar con el ELN y las disidencias.
    (ANSA).
   

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