Bogotá tatuada, arte embellece zonas pobres

Macromurales coloridos le cambian la cara a barrios marginales

Pintadas coloridas y murales cambian la cara de barriadas populares en Bogotá (foto: Ansa)
14:50, 12 novBOGOTAPor Oscar Escamilla

(ANSA) - BOGOTA, 12 NOV - La pintada colorida de las fachadas de cientos de viviendas en los barrios marginales anclados en las laderas orientales de Bogotá le está cambiando la cara a esos sectores, sin maquillar sus problemas.
    Mauricio Cárdenas "Mincho" aún se conmueve al recordar los dos femicidios que en la última década marcaron su barrio, El Consuelo, tanto que permitió que en la fachada de su casa se pintara una 'Pocahontas', la indígena norteamericana convertida en ícono infantil, que él interpreta como un homenaje a las dos mujeres asesinadas.
    "Pocahontas reúne a todas las mujeres, sin importar su raza, color, condición o religión y por eso lo hicimos. Fue en concertación con la comunidad como un homenaje por lo que pasó", dijo Cárdenas a ANSA.
    El y su esposa, Estela Conte, fueron dos de los líderes de El Consuelo que acogieron la idea de la Alcaldía de Bogotá de crear un macromural colorido en esta zona de la ciudad, agobiada por el consumo de droga, la pobreza y los problemas de seguridad.
    "En estos barrios para nadie es un secreto que el consumo de drogas es bastante alto", recordó Cárdenas, que acompaña los recorridos por el sector, que en otras condiciones sería difícil de realizar.
    A mediados de año, funcionarios de la Alcaldía llegaron al barrio con la idea de la pintadas. Primero convencieron a los líderes comunales de transformar las fachadas con un macromural y luego junto a ellos tocaron cada puerta para convencer a los vecinos de cambiarle la cara a la zona.
    "Al principio la gente dijo que no y era entendible, creían que les iban a cobrar por la pintada, otros pensaban que les iban a quitar sus viviendas o que aumentarían los impuestos, pero cuando escucharon la propuesta se fueron convenciendo", recordó Cárdenas.
    Al final, más de 600 casas fueron pintadas con colores que la misma vecindad escogió, sus propietarios o habitantes se encargaron de pintar y ellos mismos el dieron el nombre al macromural: "Los colores del viento", cuya verdadera dimensión se contempla cuando se desciende de las laderas.
    "El nombre lo puso la comunidad porque aquí el viento pega duro y por eso está pintado en forma de ondas", añadió el líder vecinal.
    Además de la pintada, se le permitió a los grafiteros del barrio tatuar algunas de las fachadas de casas, la escuela pública, las cachas deportivas y otros lugares con dibujos concertados por todos.
    "Esto no es solo color, es transformación del lugar y de cotidianidad", describió Conte sobre lo que ocurrió en el barrio, que como muchos otros de la ciudad está habitado por gentes de todo el país, muchos de ellos desplazados de la violencia durante los 53 años de guerra interna.
    Para la pareja lo más importante en todo esto es que la "comunidad se volvió a unir", descubrieron vecinos talentosos que dibujaban murales, que sabían cantar o que realizaban oficios que desconocían.
    Desde hace cuatro semanas, cuando acabaron las pintadas, se organizan los fines de semana recorridos a los que asisten bogotanos de otros sectores que entusiastas suben a esas laderas a contemplar los dibujos, a comer de la viandas que allí se preparan y a conocer la historia del barrio.
    "Los vecinos se había creído el cuento de que esta es una zona marginal, de pobres, de consumidores de droga o de ladrones y nos dejamos llevar por esa creencia, se nos olvidó el barrio y ya no recordábamos que los buenos somos más", apuntó Cárdenas.
    En un par de semanas la Alcaldía concluiría la pintada de otro macromural que incluirá a más de 500 casas en el barrio Buenavista, en el nororiente, que llevará el nombre de "Sol lunar", en el marco de un propósito que busca embellecer en los próximos años un total de 64.025 fachadas en toda a ciudad.
    (ANSA).
   

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