Bachelet pide "calma" y "respeto" tras ataques

"Las próximas bombas serán en tu sotana", decían volantes

Ataques y amenazas en iglesias en Chile contra el Papa (foto: Foto Télam)
18:30, 12 eneSANTIAGO DE CHILEPor Margarita Bastías

(ANSA) - SANTIAGO DE CHILE, 12 ENE - Ataques incendiarios a capillas católicas con amenazantes mensajes y la ocupación de la Nunciatura en Santiago, pusieron tensión hoy a la visita que el Papa Francisco hará a Chile, entre el 15 y 18 de enero.
    En la madrugada hubo explosiones con daños menores en parroquias ubicadas en la periferia de la capital donde desconocidos dejaron panfletos que advertían al papa Francisco que "las próximas bombas serán en tu sotana".
    "Libertad a los presos políticos del mundo, Wallmapu (denominación mapuche al cono sur de América) libre, autonomía y resistencia", se podía leer también en los volantes blancos escritos con tinta negra de imprenta. La presidenta Michelle Bachelet, luego de manifestar que los hechos le parecían "muy extraño", exhortó a los ciudadanos a vivir "en un clima de respeto" la próxima visita papal.
    Tras encabezar una reunión de coordinación en La Moneda, la mandataria invitó a que "vivamos esta visita en un clima de respeto, de solidaridad y de alegría entre nosotros" y que este espíritu prime "también con quienes nos visiten de otros países".
    "Van a ser tres días para que Chile se encuentre al comenzar un año que nos traerá desafíos, pero también beneficios para las familias", aseveró la mandataria informó que se revisaron "las medidas para garantizar las condiciones de seguridad, orden público y sanitarias" pues "nuestro deber como Estado es garantizar a las miles de personas que van a estar en Santiago, en Iquique o en Temuco la tranquilidad".
    Añadió que "en los eventos masivos" se coordinarán la Defensa Civil, la Cruz Roja, las mutualidades, las clínicas privadas, las Fuerzas Armadas, de orden y seguridad. Subrayó que se han reforzado los medios de transporte "y nueve pasos fronterizos para hacer más expedito el flujo de personas desde los países vecinos, junto con el refuerzo policial para tener tranquilidad y seguridad". El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, recorrió una de las capillas afectadas y afirmó que pese a que los tres casos "tienen similitud, no necesariamente están vinculados" y acotó que hasta ahora nada se sabe de sus responsables. Mientras la policía desactivaba un cuarto atentado en la capilla Jesús Maestro de Estación Central, un grupo de pobladores ocupó la Nunciatura en Santiago, donde alojará el Papa durante las tres noches en Chile. Encabezados por la ex candidata presidencial, Roxana Miranda, la Agrupación Nacional de Deudores habitaciones (Andha) protestó por el gasto de 16,3 millones de dólares que costará la visita.
    "El problema no es la fe, si no los millones que gastan", escribió la líder de la organización en su cuenta de Twitter. La policía uniformada desechó las críticas de que la ocupación de la Nunciatura en Providencia -al oriente de Santiago- se debiera a un error de seguridad.
    "Lo que pasó no es que se haya vulnerado la seguridad, estábamos implementando el servicio en forma gradual y las personas circulaban de forma normal, fue un aprovechamiento de ellos (de los manifestantes)", dijo el coronel Eduardo Ramos, Jefe del servicio Nunciatura.
    Detalló que los cortes de tránsito y de regulación de peatones aún no estaban completamente dispuestos y que ahora sólo podrán circular las personas empadronadas y funcionarios identificados. Precisó que los nueve miembros de la agrupación -seis mujeres y tres hombres- sólo se mantuvieron en la garita de recepción de documentación que está antes del ingreso principal de la Nunciatura, lugar donde desplegaron un lienzo.
    El obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, atribuyó los actos a "expresiones muy anárquicas, de grupos muy anti-todo. Sin embargo, no hay elementos graves para pensar que puedan producirse acontecimientos violentos".
    "Hay gente a la que no le parece la visita del Papa, quizás no comulgan con él, no tienen sus ideas, pero fundamentalmente porque no lo conocen ni saben lo que nos dice y qué nos va a decir. Pienso yo que son cosas bastante normales dentro de un proceso de un país democrático, donde hay gente que tiene otras ideas", opinó el prelado.(ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en