Volver a empezar

Mihajlovic promete darle batalla a la enfermedad
Mihajlovic promete darle batalla a la enfermedad (foto: ANSA)
18:16, 13 julROMARedacción ANSA

    (ANSA) - ROMA, 13 JUL - A los 50 años, Sinisa Mihajlovic vuelve a estar cara a cara con la muerte, como cuando debió abandonar su Yugoslavia natal a los 27 años por la guerra de los Balcanes, esta vez para pelear contra la leucemia.
    El técnico nacido en Vukovar, Croacia, y serbio por adopción, anunció hoy que padece esa enfermedad en una conferencia de prensa que ofreció en la sede del Bologna, club al que seguirá entrenando una vez que complete su tratamiento.
    Una larga batalla le espera a uno de los personajes más carismáticos del fútbol que promete dar pelea por su familia, integrada por su esposa Arianna y sus cinco hijos (sin contar otro nacido de una relación previa al que conoció en 2004).
    Flanqueado por su mujer, Mihajlovic explicó con envidiable entereza el momento que debe afrontar en esta etapa de su vida, signada por aquella guerra que dividió a Yugoslavia y de la que su familia original logró escapar con vida también de milagro.
    Fue por obra de Zeljko Raznatovic, más conocido como "comandante Arkan", un criminal de guerra que llegó a ser líder de los ultras del Estrella Roja, club en el que él jugó, y a quien Mihajlovic supo reivindicar por aquel gesto.
    También lo hizo al hablar del general Ratko Mladic, acusado de genocidio al que calificó de "gran guerrero que combate por su pueblo" y de Slobodan Milosevic, ex presidente serbio fallecido antes de poder ser condenado por sus crímenes.
    "Siempre nos peleamos, pero somos todos serbios. Prefiero combatir por un compatriota y defenderlo de una agresión externa. Se de los crímenes que se le atribuyen a Milosevic, pero en ese momento Serbia era atacada", diría luego.
    "Si tuviera que volver a vivir, lo haría del mismo modo, incluso con los errores", repite Mihajlovic, que desembarcó en Italia en 1992 para jugar en la Roma, luego en Sampdoria y posteriormente en Lazio, con el que fue campeón en 2000.
    Lazio en el que jugaban los argentinos Roberto Sensini, Matías Almeyda, Juan Sebastián Verón y Diego Simeone, actual entrenador del Atlético Madrid, en la que Mihajlovic solía destacarse por sus increíbles remates de larga distancia.
    Una pegada tan precisa e incisiva como suelen serlo sus palabras, que no intenta medir antes de lanzarlas como alguna vez le sucedió cuando le gritó "negro de mierda" a Patrick Vieira luego de que el francés le dijera "gitano".
    Fue durante un partido entre Lazio y Arsenal disputado en octubre de 2000 tras lo cual fue denunciado y aunque afirmó no estar arrepentido de sus dichos, aseguró que no quería ser considerado racista.
    Tras años después pagaría el costo de aquel insulto por reincidente al golpear y salivar al rumano Adrian Mutu en un partido con Chelsea por Champions League que le valió una suspensión de ocho fechas y una multa de 12.000 euros.
    Su carrera profesional como futbolista alternó brillantes actuaciones con polémicas y se cerró en 2006 en Inter, donde al mando de Roberto Mancini, hoy técnico de la selección italiana, comenzó a dar sus primeros pasos como entrenador.
    "Eres demasiado fuerte. Esto es sólo te hará más fuerte.
    Después nos juntaremos a jugar paddle", le auguró Mancini en la red social Instagram tras enterarse de la noticia en un mensaje de apoyo.
    De su mano, Mihajlovic inició su carrera como DT, rol que cumple actualmente en Bologna, el primer equipo al que dirigió como tal antes de pasar por Catania, Fiorentina, la selección serbia, Sampdoria, Milan, Torino y Sporting de Lisboa.
    Su paso por la selección serbia en 2012 no estuvo exento de polémica pues marginó del plantel al volante Adem Ljajic, bosnio y musulmán, por negarse a cantar el himno nacional de Serbia.
    Una de cal y otra de arena, así suele ser la carrera de Mihajlovic, quien hoy afronta un nuevo desafío contra una enfermedad a la que promete darle batalla por él y por su familia.
    Bologna, calificada como su propia familia por el propio entrenador, también estará a su lado mientras se somete a tratamiento con la esperanza intacta de volver al ruedo en un futuro cercano.
    Mihajlovic no es el primero y seguramente tampoco será el último deportista que debe lidiar con una enfermedad grave, situación por la que pasó alguna vez el ex zaguero francés Eric Abidal cuando jugaba en Barcelona.
    El hoy dirigente "blaugrana" también anunció públicamente su delicada situación al informar que debía someterse a un trasplante hepático en 2012, luego de someterse a una intervención para extirparle un tumor que no dio resultado.
    En esa misma época la voleboilista italiana Eleonora Lo Bianco logró superar un tumor en el seno y regresó en tiempo record, mientras que la nadadora holandesa Inge Dekker disputó en Río 2016 su cuarto Juego Olímpico tras ser operada de un cáncer cervical.
    Uno de los casos más emblemáticos de superación de una grave enfermedad en un deportista es el del ciclista estadounidense Lance Armstrong, capaz de conquistar siete ediciones del Tour de Francia tras serle extirpado un cáncer testicular.
    Claro que sus méritos se vieron opacados años después cuando confesó haberse dopado para alcanzar el éxito (trampa que reivindicó en una reciente entrevista televisiva) y los títulos que logró le fueron revocados.
    Similar situación atravesó el también ciclista Ivan Basso, cuyo colega y compatriota italiano Fabrizio Macchi sufrió la amputación de la pierna izquierda por un tumor óseo, lo cual no le impidió lograr dos títulos mundiales y un bronce paralímpico.
    Hoy, Mihajlovic afronta un nuevo desafío en su vida y comienza una batalla contra la leucemia que, visto el espíritu combativo que lo caracteriza, obliga a ilusionarse con su recuperación. Que así sea. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en