Por la gloria prometida

Rosario Central y Gimnasia y Esgrima La Plata dirimen título de Copa Argentina
Rosario Central y Gimnasia y Esgrima La Plata dirimen título de Copa Argentina (foto: Ansa)
19:47, 05 dicBUENOS AIRESRedacción ANSA

     (ANSA) - BUENOS AIRES, 5 NOV - Rosario Central y Gimnasia y Esgrima La Plata chocarán por el título de la Copa Argentina, certamen que nunca ganaron y que consagrará mañana al sucesor de River Plate en el trono y a su quinto campeón de la historia.
    El "millonario" de Marcelo Gallardo quedó a las puertas de la definición al caer por penales con Gimnasia y Esgrima, que en octavos de final había dejado en el camino también a Boca Jrs, rival de River el domingo en la final de la Copa Libertadores.
    Mientras aquellos palpitan la ínedita definición del torneo continental en suelo ajeno (chocarán en el Santiago Bernabéu de Madrid) por culpa de la violencia, "triperos" y "canallas" se medirán por la gloria en su propia "Final mundial".
    Tanto el "Lobo", que nunca logró festejar un campeonato en el profesionalismo como sí lo hizo en la era amateur, como la "Academia", que logró cuatro títulos argentinos y la Copa Conmebol de 1995, buscan sacarse una espina.
    Sobre todo Rosario Central, que espera que la cuarta sea la vencida luego de tres finales de Copa Argentina perdidas frente a Huracán, Boca y River en 2013-14, 2014-15 y 2015-16, respectivamente.
    Para Gimnasia esta será la primera final que anima en el torneo que alguna vez consagró también a Arsenal de Sarandí, hoy en segunda división y campeón en la segunda edición del torneo (2012-13) que dejó de disputarse en 1970 y retornó en 2011.
    Un detalle que diferencia a la Copa Argentina de la Superliga es que en este certamen, en el que se avanza de ronda en un único partido (en caso de empate se define por penales) en campo neutral, sí está permitido el público de ambos equipos.
    Regla que por cuestiones de seguridad no rige en el torneo local (salvo contadas excepciones) y que por una situación excepcional también no estará vigente en la revancha de la final de Libertadores en Madrid.
    La definición del torneo continental en el exilio responde a la postergación que sufrió la revancha entre River y Boca por el ataque perpetrado por fanáticos "millonarios" al autobús que trasladó al plantel "xeneize" hasta el estadio "Monumental".
    La final de la Copa Argentina tampoco estuvo exenta de violencia, aunque en este caso dijo presente en forma de amenazas contra el delantero Germán Herrera, jugador de Rosario Central con pasado en Gimnasia y Egrima.
    "Sos boleta Herrera, vos y tu hija", rezaba la leyenda pintada en una vivienda de la ciudad de Rosario lindera a la del futbolista, que había sido amenazado antes del clásico (sin público) con Newell's Old Boys en cuartos de este mismo torneo.
    Una mancha antes de la inédita final de esta Copa Argentina cuyo campeón, además, sacará pasaje a la próxima Copa Libertadores, cuya corona quedará en manos este año de River o de Boca, según resulte el ganador del domingo en Madrid.
    En Mendoza, que albergó por primera vez la final de Copa Argentina en la pasada edición, Rosario Central y Gimnasia y Esgrima chocarán por la gloria en un torneo que suele deparar sorpresas con equipos del ascenso.
    Por ejemplo Temperley, que supo militar en la elite del fútbol local en la pasada temporada y hoy sufre por mantenerse en la segunda categoría, pero cayó sólo por penales frente a Rosario Central en semifinales.
    También pelea por mantenerse, pero en primera división, Gimnasia, que viene de cuatro derrotas en fila en la Superliga que poco parecen importarle al plantel comandado por Pedro Troglio, una gloria del club. "Desatendimos un poco el torneo local por esta Copa Argentina y llegamos muy bien desde lo anímico", afirmó el ex volante que supo ganar la Libertadores y la Intercontinental con River en 1986.
    En 1990 fue subcampeón mundial con la selección argentina en Italia, donde jugó en Hellas Verona, Lazio y Ascoli para luego iniciar su carrera como DT y consagrarse campeón del fútbol paraguayo con Cerro Porteño en 2009.
    "Va a ser un partido muy duro", advirtió Troglio, emparentado e identificado con Gimnasia y Esgrima, donde también jugó y alternó buenas y malas como entrenador, situación que lo llevó a emocionarse y mucho al lograr el histórico pasaje a la final.
    "A mi historia con Gimnasia le falta un capítulo y ojalá sea este", se entusiasmó Troglio, mientras que su colega Edgardo Bauza, históricamente identificado con Rosario Central, donde también jugó, afirmó: "Es una final y hay que ganarla".
    El "Patón", que tuvo un paso fugaz por la selección argentina como entrenador, supo ganar la Copa Libertadores tanto con la ecuatoriana Liga Deportiva Universitaria de Quito (2008), como con San Lorenzo (2014).
    "Esta final está a la misma altura que las demás. Va a ser muy intensa y muy difícil, pero trataremos de ganarla", completó Bauza, cuyo equipo está mucho más holgado en la Superliga, pero urgido de festejos en Copa Argentina.
    Conforme se declaró Bauza con la designación de Patricio Loustau como árbitro del duelo. "Tiene jeraraquía y eso me da tranquilidad", resumió como apuntando a aquel polémico arbitraje de Diego Ceballos en la final de 2014-15.
    Rosario Central nunca se olvidó de Ceballos, determinante en la derrota por 2-0 frente a Boca de un equipo que por entonces entrenaba otro viejo y conocido referente "canalla": Eduardo Coudet, hoy DT de Racing Club, sólido líder de la Superliga.
    Mañana, uno se abrazará a la gloria y el otro deberá resignarse, algo que parece difícil en los tiempos que corren en Argentina, donde sea quien fuese el ganador lo más importante será que la fiesta termine en paz.(ANSA).
   

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