Campaña electoral y Maradona en el medio

Como nunca, incertidumbre muerta. Macri versus Alberto Fernández

Afiches de campaña editorial en la periferia de Buenos Aires
Afiches de campaña editorial en la periferia de Buenos Aires (foto: Ansa)
11:33, 07 sepBUENOS AIRESPor Alejandro Di Giacomo

(ANSA) - BUENOS AIRES, 7 SET - A 50 días de las elecciones generales se puso en marcha hoy oficialmente en Argentina la campaña de los partidos políticos, aunque con un resultado final prácticamente definido, que muestra al opositor peronista Alberto Fernández prácticamente como futuro presidente.
    Los comicios presidenciales y legislativos se realizarán el 27 de octubre y en caso de ser necesario, para la elección de presidente está previsto un balotaje el 24 de noviembre.
    Eso si el vencedor no logra más del 45% de los votos, o más del 40% y una diferencia de más de 10 puntos con el segundo candidato. El resultado de las internas abiertas partidarias (PASO) del 11 de agosto pasado pareció cerrar la discusión, pues el presidente Mauricio Macri -en busca de la reelección- cosechó sólo 32% de preferencias contra 47% de Fernández, en fórmula junto a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, ahora de vicepresidenta. La diferencia es tan grande que sólo un milagro puede revertir esa tendencia en las elecciones de octubre, transformadas casi en un trámite formal, según insisten los analistas políticos y expertos.
    Algunos encuestadores sostienen que Alberto Fernández puede incluso aumentar sus respaldos, aunque en el entorno de Macri sueñan con captar el voto de quienes no se presentaron en las PASO y el de otros partidos en medio de una fuerte polarización.
    Empero, un sondeo realizado por la consultora Clivajes entre el 1 y el 5 de septiembre marca una contundente victoria del candidato presidencial Fernández, del Frente de Todos, que acumula el 52,62% de intención de voto. Por su parte, el jefe de estado apenas llega al 32,54%.
    Otra encuesta, la de Federico González & Asociados, muestra que la fórmula Fernández-Fernández tiene una intención de voto del 55,1%, mientras que los candidatos de Juntos por el Cambio, Macri-Miguel Angel Pichetto alcanzan el 32,5%.
    Algunos trascendidos muestran los ejes de una campaña que, acaso como ninguna otra en la historia del país, carece de incertidumbres.
    Según el diario La Nación, el equipo de campaña de Macri asume las escasa posibilidades y sostienen que el presidente solo tiene una oportunidad para intentar llegar al balotaje: "la chance está exclusivamente relacionadas con la economía", afirman desde la Casa Rosada, sede del gobierno.
    La administración Macri logró en los últimos días frenar la disparada del dólar, al influjo de medidas que van en contra de sus ideología y plataforma de gobierno como "el cepo cambiario" y la reducción de cargas impositivas.
    Incluso Macri pareció disculparse en un discurso ante los más poderosos empresarios del país días atrás. Las medidas que tomamos "no nos gustan y solo se justifican en la emergencia", dijo el presidente ante la fría mirada del auditorio.
    Mientras, la devaluación feroz de la moneda (más del 30% en las últimas semanas), la inflación que carcome los bolsillos de los argentinos (55% anual proyectada) y la caída de la productividad y el consumo, junto al derrumbe de puestos de trabajo, desangran a la endeudada economía nacional. Desde el peronismo, Cristina Fernández de Kirchner seguirá presentando su libro en distintos encuentros para el país, lo que conforma parte de la campaña de la oposición.
    Y Alberto Fernández, tras un brioso paso por España y Portugal, regresará en las próximas horas a Buenos Aires con la idea de colaborar con el tramo final del gobierno, pero manteniéndose "a distancia prudencial", dicen sus colaboradores cercanos.
    La oposición está firmemente decidida a revertir la historia que señala que los gobiernos que no son peronistas no concluyen sus mandatos (ocurrió con Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa) y apuestan a que "Macri se quede hasta el último día, ni uno menos ni uno más".
    Y como si a una campaña política en Argentina le faltara color, matices, contrapuntos, grietas y contradicciones, aun con el resultado casi definido, a esta se le suma Diego Maradona, que acaba de acordar su regreso al fútbol local como entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata, un club que lucha por no descender de categoría.
    Su irrupción estalló en los medios de prensa, en las redes sociales y en Gimnasia, que no para de sumar nuevos socios y que está desbordado por el entusiasmo y el frenesí de sus seguidores.
    Curiosamente Gimnasia es el club del cual es hincha Cristina Fernández de Kirchner y en el entorno de Maradona fantasean con una presentación del "Diez" como DT con la presencia de la expresidenta.
    Los enconos entre Macri y Maradona son obvios y datan de la época cuando el mandatario dirigía el club Boca Juniors y el crack era el capitán del equipo.
    "Ya en Buenos Aires, camino a casa, con mi amigo Matías Morla. Muy contento con la noticia de que Alberto Fernández será nuestro nuevo presidente, de la mano de la GRAN Cristina.
    Saludos a todos", escribió Maradona en Twitter tras las PASO en gran respaldo a la fórmula Fernández-Fernández.
    Vaya paradoja, Maradona llega para reflotar al club que emocionaba a Ofelia Wilhelm, la fallecida madre de Cristina, que hasta hace unos años era habitué de la platea durante los partidos de Gimnasia. (ANSA).
   

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